sábado, 31 de octubre de 2020

Dos palabras

 


Dos palabras bastan para cambiar el rumbo.

Es fácil,

solo debes dejar que acaricien la herida,

arroparlas, ser cómplice 

de su significado,

dejar que se deslicen del balcón

de tus labios

a mis venas abiertas;

que planeen a oscuras, que rebasen sus límites,

y se posen al pie de la última sombra.

Un artículo, un verbo desleídos

a puro de mojarse

en un whisky de palabras marchitas

han podido enterrarnos en su ciénaga lúgubre.

Pero sonó un estruendo

y una hilera de avispas liberó su ponzoña

en la diana de un sueño.


Te pido dos palabras,

dos palabras, y un beso que revierta

el disparo.

Es fácil,  solo debes 

no dejarlas morir.

domingo, 18 de octubre de 2020

Preguntas...

 


Os habéis preguntado alguna vez

qué será de nosotros, si un buen día

el espejo dejara de mirarnos

con su mueca plácida de siempre.

Si los relojes se mostrasen de pronto

terriblemente impuntuales

y el radio-despertador nos acosara

con hostiles silencios, con preguntas

que solo puede responder

el animal que custodia nuestra sombra.

 O si por un instante, el tedio afilase 

 sus pálidas aristas

y, en mitad de la noche,

la úlcera del último disparo

de una pregunta al aire

reventase los filtros de la nada.

Os habéis preguntado lo que duele

levantarse del cómodo sofá

y practicar footing con tus dedos

hasta que sangren todas las palomas,

y volver finalmente la mirada

sobre la estela roja y decadente

que dejan los poemas

al morir.