jueves, 29 de noviembre de 2018

Alicia




Silencio, Alicia, Silencio. Quiere hablar el espejo.
Mostrarte con mirada insolente las grietas
 de tu debilidad.

No te dejes caer.
Niégale la bondad de tu gesto.
Niégale las rosas espinadas que entrega cuando adivina
la sed de unos labios.

Qué dificil aprender a pintar un luminoso
olvido; evitar el temblor que provoca sellar
puertas y ventanas al sur.

Alicia,
tú que habitas un mundo sobrio y blanco,
tú que eres nube y te vistes de piedra para no tropezar
con la muerte,
tú, que has aprendido a sacudirte el dolor
al regresar a tu impoluto mundo de arena, donde cavas
y cavas un silencio tras otro,
no te dejes caer...

Repite conmigo:
este eco abisal que desprecio pulsa las cuerdas de una absurda guitarra.
Un sueño desdibuja mis labios dormidos.
La noche es una lámpara roja que enciende la pared del presente.
La noche pretende arder en mi sangre.

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