martes, 13 de octubre de 2015

Verde





Fue siempre tan verde mi mano
para tu boca:
verde-cadáver
amanecía
Iba agrietándose
mientras ardía
entre las llamas de un eco sordo
La luz vibrante de un verso la maduraba
Pero era verde
era frágil
tan frágil era
su piel
su alma
que cada tarde
recién caída del árbol
de la esperanza
ya se enterraba bajo sus tumbas
bajo sus pálpitos

Era tan débil y tan oscura
tan prematura
tan improbable
su voz
            su canto...



2 comentarios:

  1. Rosa leo tu bello poema, que tanto me ha gustado y me recuerda mucho a una canción que escribí en aragonés y que cuando la cuelgue en youtube te la mostraré, dice en los dos primeros versos;
    Ruxa un poquet d’as tuyas glarimas
    sobre as mías mans berdas de ninon.
    (Moja un poco de tus lágrimas
    sobre mis manos verdes de niño)
    y en otra estrofa también coincide con tus versos "recién caída del árbol
    de la esperanza ya se enterraba bajo sus tumbas..."
    "Abandonés o tuyo cuerpo, apegando-lo
    sobre un abre, chapurquiando l’arco iris."
    (Abandono tu cuerpo, plegandolo sobre un árbol,
    chapoteando el arco iris...)

    Se llama "Güei, Tu no yes chunto a yo" (Hoy tú no estás junto a mí)
    y tu poema termina con dos palabras; " su canto"...

    Abrazos Rosa Iluminada

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  2. Hola, Cristián. Por favor, avísame cuando la cuelgues Me encantará escucharla.
    Gracias por traer un pedazo de tu bella música hasta mi rincón, amigo.
    Abrazos.

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